Entrevistas de Houda Bakkali
Imagen Dr. Josep Brugada | Hospital Clinic de Barcelona
En este encuentro, realizado en conmemoración del Mes del Corazón y del Día Mundial del Corazón 2026, el prestigioso Dr. Josep Brugada reflexiona sobre la evolución de algunas de las cuestiones clave que han marcado las entrevistas que he tenido el privilegio de mantener con él desde 2013.
Desde el profundo impacto del descubrimiento del Síndrome de Brugada, que identificó junto con sus hermanos, hasta el potencial transformador de la inteligencia artificial en la medicina predictiva, el Dr. Brugada ofrece una perspectiva que conecta décadas de avances médicos con los desafíos que están redefiniendo el futuro de la cardiología.
Asimismo, retoma varios temas que siguen plenamente vigentes, analizando tanto su relevancia actual como lo que nos depara el futuro: la obesidad infantil, el crucial desafío de la educación en salud y la responsabilidad ética en torno a la comunicación médica en la era digital.
Quisiera expresar mi más sincero agradecimiento al Dr. Josep Brugada por su tiempo y por su compromiso constante con hacer más accesible el conocimiento médico, así como por su dedicación a la prevención, la educación y una mayor concienciación pública sobre las cuestiones que determinan nuestra salud y bienestar.
Es un verdadero honor aprender de su experiencia y ser testigo de la evolución de la cardiología a lo largo de trece años de colaboración, integrando el conocimiento médico en un diálogo global donde la comunicación pública se entrecruza con el arte, el humanismo, la innovación y la tecnología, explorando las oportunidades y desafíos en la comunicación médica y en la educación sanitaria.
«Para cuidar tu corazón, primero sé feliz. Segundo, cuida tu cuerpo y todo aquello que te rodea y a todos aquellos que quieres. Relaciónate, ten una vida sana, ten una vida agradable. Sobre todo, sigue todos los consejos de los médicos.»
«Es muy importante que nos relacionemos, evitar la soledad, evitar el ostracismo y encerrarnos en nosotros mismos.»
«El problema de la comunicación actualmente es que las fake news están invadiendo todo. Nadie sabe que es cierto que es falso.»
«No te fíes nada internet, no sigas los consejos de internet dados por no sabemos quién sin ningún tipo de control.»
«Los niños tendrían que salir de la escuela con una formación muy sólida, muy contrastada de los elementos básicos de la salud (…) y evitar precisamente que sean las redes sociales las que les intoxique.»
«No todos tenemos un cuerpo que vale para todo. No todos podemos hacer maratones.»
«El deporte prolonga la vida, la hace más feliz, la hace más sana, la hace mejor. Pero (…) cuidado con sobrepasar los límites fisiológicos, el de hacer maratones cada no sé cuánto.»
«La inteligencia artificial nos está ayudando en cómo podemos predecir que alguien va a tener una determinada patología en los años venideros.»
«Básicamente se pueden prevenir todas las enfermedades cardíacas que no tengan un componente meramente genético.»
«Prevenir enfermedades cardíacas, prácticamente todas, todos podemos, con nuestro estilo de vida, nuestra forma de comportarnos, nuestro carácter, nuestra predisposición a cuidar nuestro cuerpo, a cuidar nuestra mente.»
«Hay una parte muy importante que depende de nosotros, ni de la tecnología ni de los tratamientos, sino de nuestro estilo de vida, de nuestra forma de ser, de cómo nos comportamos con nosotros mismos.»
«El Síndrome de Brugada plantea todavía problemas de comprensión del mecanismo de la enfermedad (…) tenemos 2/3 de los pacientes en quienes todavía no hemos podido ver qué mutación genética está detrás de este síndrome, y eso es algo importante.»
«La obesidad no se genera porque sí se genera por unos malos hábitos y esos hábitos se generan desde la infancia.El que nuestros niños coman sano, coman bien, hagan deporte, sean felices, jueguen, es algo absolutamente fundamental para que su vida futura de adulto sea igual de sana y efectiva.»
«En la familia es fundamental el generar esa cultura de la comida sana, de la comida en común, de sentarse a la mesa y disfrutar de una comida o una cena en familia con alimentos sanos. Eso es básico y fundamental.»
«Un titular esperanzador lo tenemos todos los días (…) la tecnología, la ciencia, la investigación ha permitido cambiar radicalmente cómo tratamos las enfermedades cardíacas hoy en día.»
«La felicidad lo es todo. Si uno es feliz pues, normalmente, lo ve todo distinto.»
Dr. Josep Brugada | Presente y futuro de la salud cardiovascular
¿Cómo considera que impactan las nuevas tecnologías y los medios digitales en la divulgación del conocimiento médico? ¿Qué suman y qué retos presentan?
El poder llegar a mucha gente con información verídica es absolutamente maravilloso. Es algo que nos permite educar al público. El no ser capaces de tener una clara diferenciación entre los que son falsas noticias, la intoxicación informativa de la realidad, es lo que nos está llevando a ese grandísimo reto.
Desde la medicina nos cuesta mucho poder informar verídicamente cuando te viene el paciente y, permanentemente, te bombardea diciendo que lo ha leído en internet, que esto pone no sé qué, que esto pone no sé cuántos. Es muy complicado luchar contra ello porque tienes que estar permanentemente diciéndole que muchas de las cosas que está leyendo no están contrastadas. Son noticias falsas, son noticias interesadas para llevar a la ciudadanía hacia una u otra dirección.
En 2014 usted me comentaba que la medicina avanzaba hacia la predicción, ¿se aplica hoy de manera normalizada? ¿Qué se ha conseguido y qué queda por conseguir en este campo?
Efectivamente, la inteligencia artificial nos está ayudando en cómo podemos predecir que alguien va a tener una determinada patología en los años venideros, porque podemos analizar gran cantidad de datos, podemos utilizarlos de forma inteligente y de forma ética para ver que, efectivamente, hay una serie de patrones que nos describen a pacientes que en el futuro pueden tener problemas y, por tanto, si encaja en uno de estos patrones, el poder predecirlo y el poder decirle a este individuo: cuidado que usted encaja en ese patrón y es muy probable que usted pueda tener ese tipo de patología, cuide estos factores que podrían todavía desencadenar más o favorecer más que esto ocurra…, yo creo que eso es el gran reto que tenemos como sociedad a nivel de salud pública.
En 1992 se publicó el estudio definitivo del Síndrome de Brugada en el Journal of the American College of Cardiology, describiéndolo como un nuevo síndrome clínico y electrocardiográfico, ¿cómo fue este descubrimiento?, ¿en qué consiste esta patología?
Es una enfermedad genética que afecta a los canales eléctricos del corazón. Hace que estos canales eléctricos funcionen de forma anormal y eso puede llevar en algunos casos a la aparición de ritmos, algunos de ellos malignos, incluso la muerte súbita. Esto se descubrió porque esta enfermedad, esta afectación de los canales, modifica el electrocardiograma. Tiene una marca muy visible en el electrocardiograma que nosotros fuimos capaces de identificar en una serie de pacientes que habían tenido una muerte súbita, en ese caso recuperada, y que nos permitió analizar en detalle a todos estos pacientes. Vimos que, efectivamente, tenían un electrocardiograma particular, un patrón electrocardiográfico que se repetía en todos los pacientes, sus familias y todos los que vinieron después. Pudimos llegar, al final, a describir la enfermedad, a buscar y a descubrir su origen genético y el mejor abordaje terapéutico.
Esto ha sido un trabajo de prácticamente 35 años, donde no hemos dejado de aprender, no hemos dejado de avanzar a partir de unas observaciones que se hicieron en el año 90-91 en pocos pacientes y, hoy en día, es una enfermedad ampliamente reconocida en todo el mundo.
¿Qué retos se plantea actualmente en el abordaje del Síndrome de Brugada?
El síndrome de Brugada plantea todavía problemas de comprensión del mecanismo de la enfermedad. Tenemos aproximadamente un 35% de pacientes en quienes sí somos capaces de encontrar la mutación genética responsable.
Pero tenemos 2/3 de los pacientes en quienes todavía no hemos podido ver qué mutación genética está detrás de este síndrome, y eso es algo importante. Hemos visto que somos capaces, en pacientes con mucha malignidad, es decir pacientes que tienen varios episodios de muerte súbita lógicamente recuperados porque son portadores de un desfibrilador implantable que les trata esa arritmia maligna y les devuelve a la vida, en estos pacientes hemos visto, por ejemplo, que se puede modificar toda una serie de canales eléctricos a través de la ablación con un catéter, y eso nos permite normalizar, en muchos casos, la situación.
Seguramente, los próximos años va a evolucionar. Vamos, desde el punto de vista tecnológico, a tener más herramientas y más elementos para poder tratar de forma adecuada a la mayoría de estos pacientes.
¿Qué ventajas y qué desafíos dibuja la era digital en el campo de la cardiología?
La era digital plantea una serie de ventajas como el hecho de disponer de toda esa información acumulada, de poder manejarla en beneficio del paciente que es algo fundamental y algo que ha hecho que avancemos.
Pero, efectivamente, la era digital también plantea muchos retos de protección de datos, de cómo defendemos la privacidad de nuestros pacientes, de cómo se utiliza adecuadamente toda esa información. No simplemente porque alguien nos dé desde una máquina esa información ya vamos a aceptar que es verídica. Hay que implementar todas esas recomendaciones que puedan salir de una información de una inteligencia artificial, por ejemplo, con los criterios clínicos, con los criterios de un médico, con los criterios del sentido común que va a poner un médico especialista en el manejo de toda esta información.
Pero es verdad que el enorme volumen de datos que vamos a disponer en los próximos años puede ser de una autoridad extrema si se utiliza en el buen sentido, en la buena dirección que es para ayudar al paciente.
También puede ser tremendo si eso se utiliza para beneficio de grandes multinacionales que van a intentar sacar partido de toda esa información para generar más consumo de cualquier tipo. Incluido, lógicamente, el consumo de fármacos y que hay que vigilar extremadamente para que no se utilice.
Desde el punto de vista enfermedades coronarias, ¿en qué momento estamos?
Las enfermedades coronarias sabemos hace tiempo que tenemos que desatascarlas enseguida que se atascan. El hecho de tener una arteria coronaria que se tapa a tiempo es oro. Cada segundo, cada minuto, que pasa sin que esa coronaria se desatasque significa células que se mueren en el corazón.
El mundo occidental ha implementado servicios de atención 24 horas, súper urgentes para lo que se llama el “código infarto”. Es decir, si tienes un dolor sospechoso que puede ser un infarto, no hay ninguna pérdida de tiempo, sino que inmediatamente se traslada a un hospital con “código infarto” y se avisa inmediatamente al hemodinamista quién es el que va a hacer la intervención para destapar esa coronaria. Incluso en los casos dudosos, así se hace.
No se pierde el tiempo en pasos intermedios, sino que se va directamente a la sala de hemodinámica para que podamos destapar esa coronaria, a ser posible los primeros 90 o 100 minutos desde el inicio del dolor. Y eso es lo que ha provocado que la mortalidad se haya reducido drásticamente y las consecuencias a largo plazo también.
¿Y desde el punto de vista preventivo?
Desde el punto de vista de la prevención de la enfermedad coronaria, sin duda alguna, ha habido grandes avances en distintos fármacos para normalizar el colesterol, que sabemos que es uno de los factores importantes para que se provoque la arteriosclerosis de las arterias coronarias y, por tanto, evitar esa enfermedad coronaria.
Hablamos, sin duda alguna, de la lucha contra la obesidad, de la lucha contra el sedentarismo y contra el tabaquismo. Todos estos, son elementos básicos para luchar contra la enfermedad coronaria.
Desde el punto de vista tecnológico, sin duda, también todas las herramientas que se utilizan tanto para diagnosticar la enfermedad coronaria, las imágenes cardíacas de distinta implementación, etc., han supuesto un avance tremendo en el diagnóstico precoz de la enfermedad coronaria incipiente para poder tomar las medidas preventivas para que no avance.
Y en cuanto al tratamiento en sí…
Todos los elementos de guías, etcétera, que se utilizan en estos momentos para poder tratar la enfermedad coronaria, están en un altísimo nivel tecnológico y permiten prácticamente abordar cualquier tipo de lesión sin problemas.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo de las enfermedades cardíacas?
Sabemos que la diabetes, la hipertensión y el colesterol son factores clásicos y conocidos que hay que controlar y tratar de forma agresiva, con suficiente intensidad, con suficiente convicción por parte tanto del médico como del paciente. Que entienda que eso hay que tratarlo, que es un enemigo muy silente que está ahí, que va haciendo su trabajo día a día, aunque no lo notemos, hasta que las consecuencias ya son irreversibles.
Por tanto, toda esa información, tiene que llegar al paciente y tiene quedar de forma clara, de forma transparente, de forma verídica, para que entienda bien qué es lo que estamos haciendo. No estamos provocándole que tenga una vida peor en el sentido de limitarle ciertas cosas sino que, al contrario, estamos promoviendo que su vida sea mucho más sana, mucho más larga y que además llegue a edades maduras en buenas condiciones físicas, para disfrutar también de esa parte de la vida no como un enfermo crónico.
Evidentemente, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, son elementos claves también para para manejar a esos pacientes y que entiendan que su bienestar depende mucho de su conducta hacia ellos mismos.
¿Qué enfermedades que se pueden prevenir y cuáles no?
Básicamente, se pueden prevenir todas las enfermedades cardíacas que no tengan un componente meramente genético, es decir, el componente genético es lo que hemos recibido y eso no podemos cambiarlo.
Es verdad que si tenemos la conciencia de que en nuestra familia hay una enfermedad cardíaca, por ejemplo, muchos infartos de miocardio en todos los varones de la familia y que se va repitiendo ese patrón, esa familia probablemente tiene una predisposición genética a esa enfermedad, por tanto, tiene unos números de lotería que le han sido regalados desde el nacimiento, que es la genética.
Pero lo que tenemos que evitar es que esta gente compre números extras de esta lotería del infarto de miocardio. Es decir, que se cuide, que haga ejercicio, que no fume, que controle su colesterol, su hipertensión, su diabetes, etcétera, con muchísima más intensidad que lo haría alguien que tiene un perfil genético absolutamente normal y que, por tanto, probablemente no tiene que estar extremadamente preocupado porque no tiene estos números extras y puede manejar su vida de forma un poquito más tranquila que aquel que sí sabemos que tiene esa genética que le predispone y a quien hay que advertirle fuertemente de que todos los factores que él añada a ese factor que le ha venido regalado van a ser negativos.
Por tanto, prevenir enfermedades cardíacas, prácticamente todas, todos podemos, con nuestro estilo de vida, nuestra forma de comportarnos, nuestro carácter, nuestra predisposición a cuidar nuestro cuerpo, a cuidar nuestra mente. Todo eso, sin duda alguna, va a ayudar a prevenir muchísimas de las enfermedades cardíacas.
El abordaje terapéutico y farmacológico, ¿en qué medida garantiza una buena calidad de vida?
Depende de cada enfermedad. La prevención siempre es mejor que el tratamiento, eso está claro. Pero una vez tengamos la enfermedad o una vez no hayamos podido evitar que esta ocurra, habrá que hacer el tratamiento más adecuado o bien farmacológico o bien con tratamientos invasivos. Si nosotros somos hipertensos y esa hipertensión se acompaña de que tenemos una cierta obesidad, somos sedentarios, fumamos, probablemente, controlando sus factores de riesgo, nuestra hipertensión será mucho menor de lo que pensábamos que era.
Hacer el tratamiento preventivo, efectivamente, va a ayudar a que ese tratamiento farmacológico tenga que ser mucho menos intenso o incluso no tenga que darse porque con los factores externos somos capaces de controlarlo.
¿Cómo afectan el estrés y el tabaquismo a la salud cardiovascular?
Sin ninguna duda, son dos de los factores clásicos de afectación de nuestro estado de salud, no solo cardíaco, sino general. Provocan que nuestro cuerpo vaya revolucionado, vaya a una velocidad que no toca desde el punto de vista de la fisiología y de la circulación de las catecolaminas y todos aquellos elementos que pueden ser muy útiles en momentos en que necesitamos tener un estrés repentino para hacer un esfuerzo, para tener una dinámica positiva en algún momento, pero que de forma repetida e inadecuada pueden acabar provocando que nuestro cuerpo sufra, que nuestra fisiología esté por encima de las necesidades que tiene que abordar, y eso provoca que se estrese todo el organismo.
Se estresa el corazón, se estresa nuestro sistema nervioso y eso acaba provocando más ansiedad, más afectación de las arterias, más arterioesclerosis, más hipertensión y todo eso, lógicamente, acaba afectando a nuestro organismo.
El tabaquismo, básicamente, por todos los efectos nocivos que tiene la nicotina y todos los elementos que lleva el tabaco, que sabemos que provocan arterioesclerosis, que provocan ictus, que provocan enfermedades cardíacas y todo tipo de indisposición, tanto del sistema nervioso neurológico como cardiovascular.
Si hablamos de alimentación saludable para nuestro corazón, ¿qué debemos evitar?
En la alimentación hay tantísimas recomendaciones y tantísima variación que yo creo que hay que intentar evitar decir esto es bueno, esto es malo. Está claro qué es lo bueno: tener una dieta variada, tener una dieta sana, tener una dieta con mucha fruta, mucha verdura, muchos elementos de pescado, de pescado azul, un poquito de carne y variar. Control del peso, control de las calorías que tomamos, no engordar, hacer ejercicio físico para eliminar ese exceso de calorías que podamos comer.
¿Se puede tomar café? Sí. ¿Se puede tomar un té? Sí. ¿Se puede tomar chocolate? Sí. Se pueden tomar 25 cafés al día. Seguro que no. ¿se puede tomar tres litros de vino? Seguro que no. ¿Se puede tomar un vasito de vino cada día con la comida? Pues, evidentemente.
Y todo eso yo creo que hace que la vida sea más agradable, más relajada, estemos más relajados, tengamos una vida social más intensa. Es muy importante que nos relacionemos, evitar la soledad, evitar el ostracismo y encerrarnos en nosotros mismos.
Yo creo que todos esos elementos, al menos en nuestra sociedad mediterránea, son muy importantes y permiten tener una vida mucho más sana, mucho más adecuada, mucho más efectiva desde el punto de vista emocional.
¿Podrá inteligencia artificial ayudar a la detección temprana de la insuficiencia cardíaca?
Sin ninguna duda, hay varios estudios en marcha de cómo utilizar toda esa información y manejarla en volumen importante. Nos permite ir adaptando nuestros conceptos y la forma en que vemos a un paciente. La inteligencia artificial nos va a ayudar a definir patrones de riesgo, nos va a ayudar a definir elementos a lo mejor muy sensibles, pero poco visibles al ojo humano y que tratados desde un punto de vista de grandes volúmenes de datos nos van a permitir definir algunos elementos de riesgo que nos están pasando desaparecidos y que nos permitan prevenir o predecir qué pacientes podrían en el futuro desarrollar insuficiencia cardiaca y, por tanto, tomar las medidas preventivas adecuadas para evitarlo.
¿En qué medida la obesidad infantil es un factor de riesgo para el corazón?
Sin ninguna duda, es uno de los grandes factores de riesgo, uno de los grandes elementos a combatir. La obesidad no se genera porque sí se genera por unos malos hábitos y esos hábitos se generan desde la infancia. El que nuestros niños coman sano, coman bien, hagan deporte, sean felices, jueguen, es algo absolutamente fundamental para que su vida futura de adulto sea igual de sana y efectiva.
Si desde pequeños ya nuestros niños están comiendo porquería, están comiendo todo el día alimentos procesados, están comiendo alimentos con mucha cantidad de calorías, de grasas, etcétera, porque eso es lo fácil, le damos eso y no tenemos que preocuparnos de que coman sano, de sentarnos en la mesa, de que coman ensalada, de que coman pescado, etcétera, etcétera acaba generando un problema que estamos pagando ahora.
Hay sociedades, como la norteamericana, en donde van avanzados en ese tema y donde hemos visto que, efectivamente, la sociedad norteamericana estaba enferma porque desde la obesidad infantil habían llegado ya a la obesidad de los adultos, donde una gran parte de la población tiene un sobrepeso absolutamente descomunal. Y eso es porque de pequeños, de pequeñitos, nadie se ocupó de tratar eso y de prevenir eso.
Esperemos que tengamos aprendida la lección y que entre todos seamos capaces. Ahí las familias son fundamentales. Yo creo que en la familia es fundamental el generar esa cultura de la comida sana, de la comida en común, de sentarse a la mesa y disfrutar de una comida o una cena en familia con alimentos sanos. Eso es básico y fundamental.
¿Cuáles son las principales funciones de la cardiología deportiva?
Detectar que alguien que no es un paciente, que es un individuo que va a practicar deporte, puede practicar ese deporte de forma sana y efectiva, que sepa un poquito sus límites, que sepa que su corazón no vale para todo. Que no todos tenemos un cuerpo que vale para todo. No todos podemos hacer maratones. Por tanto, saber un poquito dónde están nuestros límites, cómo está nuestro corazón, si tenemos que ir con cuidado con el tipo de deporte que hacemos con intensidad y, sobre todo, hacer un seguimiento, porque sabemos que hay gente que ese deporte, sobre todo el deporte de resistencia continuado, puede, en algunos casos, partir de una predisposición probablemente genética en alguno de estos individuos, y provocar el que ese corazón empiece a sufrir cuando le estamos exigiendo demasiado.
Solo la medicina deportiva, con revisiones continuadas a esta gente, va a permitir detectar precozmente que esto ocurre. Por tanto, tenemos que utilizar esas herramientas que son las revisiones deportivas para detectar estos casos.
¿Cómo impacta el deporte en un corazón sano?
El deporte prolonga la vida, la hace más feliz, la hace más sana, la hace mejor. Pero al mismo tiempo, lo que estaba diciendo, cuidado con sobrepasar los límites fisiológicos, el de hacer maratones cada no sé cuánto. No es fisiológico, no es algo normal, es algo absolutamente anormal que sale del deporte normal, sano, continuado, que tiene que hacer la población general, que eso es salud, y puede entrar en una dinámica negativa, como decía, de corazones que a partir de un tratamiento intensivo continuado, empiezan a mostrar signos de que eso no les gusta, de que ese corazón está sobre-esforzado y que está empezando a sufrir. Eso es lo que hay que controlar de forma importante.
¿Cómo considera que ha evolucionado la comunicación en salud cardiovascular en la última década? ¿Qué retos se plantean en este campo en plena expansión de la inteligencia artificial?
Un reto tremendo es combatir todas las fake news. Es decir, el problema de la comunicación actualmente es que las fake news están invadiendo todo. Nadie sabe que es cierto que es falso.
La inteligencia artificial te permite reproducir o hacer ver que reproduces grandes personajes de la medicina o de cualquier otra cosa de la ciencia diciendo barbaridades y parece que son verdad y simplemente está generado por inteligencia artificial. La gente está consumiendo de manera compulsiva este tipo de información y habrá que poner un freno aquí. Eso va a ser algo tremendo, algo que los gobiernos se van a tener que plantear de forma muy seria, muy, muy, muy seria para ver cómo frenamos toda esa cantidad de noticias falsas, de intoxicación informativa.
Y ese va a ser el gran reto: cómo conseguimos que la información veraz, seria y contrastada sea la que prevalezca en los medios de comunicación.
Cuando ves que incluso desde gobiernos se está alentando a las fake news, y quiero hablar, por ejemplo de Robert Kennedy en Estados Unidos como Secretario de Estado de Salud es un anti-vacunas, es un anti-todo, es un anti-ciencia y además lo va pregonando…, eso genera lógicamente en la sociedad un riesgo tremendo de que esto acabe francamente mal desde el punto de vista de la comunicación a la ciudadanía.
Si hablamos de educación en salud cardiovascular, ¿qué queda por hacer?
Deberían ser absolutamente obligatorias las clases de salud en general, de salud cardiovascular, de una dieta sana, de cómo cuidar el cuerpo, de cómo cuidar la mente.
Los niños tendrían que salir de la escuela con una formación muy sólida, muy contrastada de los elementos básicos de la salud, para que cuiden su cuerpo, para que cuiden su vida, para que entiendan los peligros de no hacerlo y evitar precisamente que sean las redes sociales las que les intoxique.
La felicidad, ¿qué lugar ocupa en la salud?
La felicidad lo es todo. Si uno es feliz pues, normalmente, lo ve todo distinto, no está menos enfermo. Si está enfermo, lo ve más positivo que aquel que es un pesimista, que cualquier pequeño traspiés en salud le parece que ya es el fin del mundo.
Yo creo que esa parte del ser humano de ser positivo, ser feliz, ver las cosas con voluntad, de ir hacia adelante, de continuar y de ser feliz con su familia, con su gente, con su barrio, con su trabajo, con lo que tenga, eso hace que, sin duda, nuestro corazón también lo valore positivamente.
Un titular esperanzador para los pacientes que padecen un patología cardíaca…
Un titular esperanzador lo tenemos todos los días. Hemos sido capaces de avanzar tantísimo en los últimos cuatro o cinco décadas en cardiología de cosas que eran impensables, que la gente fallecía sin remedio, entraba en una enfermedad crónica intratable. Hoy en día, tenemos elementos de tratamiento farmacológico, tecnológico, dispositivos para tratar prácticamente todas las enfermedades, para prolongar la vida de la gente y para hacer que tengan una calidad de vida mucho mejor.
Por tanto, la tecnología, la ciencia, la investigación ha permitido cambiar radicalmente cómo tratamos las enfermedades cardíacas hoy en día y, sin duda alguna, vamos a seguir en ese camino. Por tanto, la esperanza es que vamos avanzando. No hay que olvidar una cosa que hemos estado hablando en toda la entrevista, hay una parte muy importante que depende de nosotros, ni de la tecnología ni de los tratamientos, sino de nuestro estilo de vida, de nuestra forma de ser, de cómo nos comportamos con nosotros mismos.
Y un titular realista…
Un titular realista, yo diría para cuidar tu corazón, primero sé feliz. Segundo, cuida tu cuerpo y todo aquello que te rodea y a todos aquellos que quieres. Relaciónate, ten una vida sana, ten una vida agradable. Sobre todo, sigue todos los consejos de los médicos y de todos los elementos que ofrecen información contrastada. No te fíes nada internet, no sigas los consejos de internet dados por no sabemos quién sin ningún tipo de control.

El Dr. Josep Brugada es una de las figuras más relevantes de la cardiología mundial y una de las voces más respetadas y admiradas de la divulgación médica.
Consultor sénior del Hospital Clínic de Barcelona, director de la Unidad de Arritmias Pediátricas del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, consultor sénior del Centro Médico Teknon y de la Clínica Rotger, y director de la Unidad de Arritmias de la plataforma Vitalera, en 1992 describió junto a sus hermanos la enfermedad causante de muerte súbita cardíaca que hoy lleva su nombre: el síndrome de Brugada.
Pionero en la aplicación de las técnicas y tecnologías más avanzadas para el tratamiento y la prevención de las enfermedades cardiovasculares, su extraordinaria labor docente, científica e investigadora se refleja en más de 500 artículos publicados en las principales revistas internacionales de medicina y cardiología.
Reconocido con prestigiosos galardones en todo el mundo, el Dr. Josep Brugada también dirigió el equipo de cardiología deportiva del FC Barcelona y ha sido uno de los principales impulsores de la instalación de desfibriladores en espacios públicos, privados y, muy especialmente, deportivos.
Su excelencia profesional y científica ha sido distinguida con numerosos premios de prestigio internacional, entre ellos el Golden Lionel Award del Venice Arrhythmia Congress; el prestigioso Gran Premio Científico del Institut de France, concedido por la Academia de Ciencias de Francia; el Young Investigator Award del American College of Cardiology (1991); el Premio Fritz Acker de la Sociedad Alemana de Cardiología (2002); el Premio Rey Jaime I de Medicina Clínica (2015); el Premio Josep Trueta, y diversos doctorados honoris causa otorgados por universidades internacionales.
Asesor de referencia en proyectos internacionales, incluidos aquellos relacionados con la medicina digital y la inteligencia artificial, el Dr. Josep Brugada también ejerció como presidente de la European Heart Rhythm Association (EHRA) y como editor asociado del European Heart Journal, desde donde coordinó guías de práctica clínica de aplicación directa en hospitales de todo el mundo.
La trayectoria del Dr. Josep Brugada mantiene, además, una estrecha vinculación con Francia. Fue en la Universidad de Montpellier donde obtuvo sus titulaciones oficiales de especialista en Cardiología, Biología y Medicina del Deporte. Durante los cuatro años que permaneció en esta institución, desarrolló una intensa actividad como médico en el Departamento de Cardiología del Hospital Saint-Éloi y como investigador en el Laboratorio de Fisiología Cardiovascular de la universidad.
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