
José María Gatell: “El preservativo protege frente al VIH y otras ETS en más de un 90%”
Los avances científicos en la lucha contra el VIH/SIDA resultan cada día más esperanzadores. No obstante, la posibilidad cada vez más cercana de conseguir una vacuna terapéutica no minimiza la necesidad de abordar otros temas tan significativos como acabar con la estigmatización de los pacientes o fomentar una mayor y mejor prevención, ya que se estima que el sexo sin protección es la causa de cerca del 98% de los “Transmisión del VIH. Prácticas sexuales de riesgo. SIDA. VIH.”
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El Dr. José María Gatell, Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona, Catedrático en Medicina, Co-Director del proyecto HIVACAT y uno de los máximos representantes en investigación de VIH a nivel internacional, contesta algunas de las cuestiones más demandadas sobre VIH/SIDA y sobre la repercusión científica de la nueva vacuna que él y su equipo han presentado recientemente en la revista Science Translational Medicine.
Entrevista de Houda Bakkali
¿A qué nos referimos cuando hablamos de VIH y a qué nos referimos cuando hablamos de SIDA?
El VIH es un virus que pertenece a la familia de los retrovirus, y es capaz de infectar a las personas. Procede de animales: de primates no humanos (chimpancés). Hace, aproximadamente, unos 50 ó 60 años dio el salto interespecies e infectó a los primeros seres humanos. La infección por este virus, si no se trata, es lenta y va destruyendo el sistema inmunitario. Al cabo de 5 ó 15 años de infección, cuando el grado de destrucción del sistema inmunitario ya es importante, los pacientes empiezan a tener complicaciones, es lo que en el argot médico se conoce como “complicaciones oportunistas” o “infecciones oportunistas”. Cuando aparece la primera de estas complicaciones decimos que la persona tiene el SIDA. A partir de este momento, si no se trata, la esperanza de vida es de entre 1 y 2 años.
¿Cuál es el mecanismo de actuación del VIH?
Todos los virus para poder replicarse necesitan invadir unas células del huésped que se llaman células diana. En el caso del VIH las células diana son unas del sistema inmunológico que se llaman linfocitos CD4, éstas resultan cruciales para defendernos contra las infecciones. Con el VIH, por primera vez en la historia de la medicina, nos encontramos ante un virus cuyas células diana son aquellas que se supone nos tenían que defender frente al virus, de ahí sus consecuencias catastróficas. Los virus que conocíamos hasta ahora atacaban las células respiratorias, las células del sistema nervioso central, las células de las mucosas como en el caso del herpes, etc., pero nunca habíamos sufrido una infección por un virus que atacara células del sistema inmunológico. Esto no había ocurrido nunca en la historia de la medicina y, en parte, explica muchos de los problemas asociados a la infección por VIH.
¿Una persona infectada por el VIH desarrollará siempre el SIDA?
Si no se hace nada sí. Es una mera cuestión de tiempo, de promedio 7-10 años. Hay algunas personas que van más rápido, que lo desarrollan en 2 ó 3 años, otras lo pueden desarrollar de manera más lenta entre 12, 15 ó 20 años.
¿Es posible que una persona infectada no desarrolle el SIDA ?
Sólo hay una excepción: existe un pequeño porcentaje de pacientes de alrededor del 1%, que tienen una información genética especial que hace que el virus no progrese, siendo capaces de controlarlo por sí solos sin ningún tipo de medicamento. Se les llama “controladores de élite” o “no progresores a largo plazo”, o “supervivientes a largo término”. Pero esto es algo muy minoritario, el mensaje general es que si se está infectado por el virus del SIDA y no se hace nada, es una mera cuestión de tiempo que la enfermedad progrese.
¿Cuál es el objetivo de una vacuna terapéutica?
Permitir interrumpir el tratamiento antirretroviral sin que se produzca un rebrote del virus.
¿Es esto posible?
Todavía no somos capaces de hacerlo. Pero en los últimos años estamos trabajando en modelos de vacuna terapéutica que cada vez se acercan más a este objetivo.
El pasado 2 de enero presentó un estudio que publica la revista Science Translational Medicine sobre una nueva vacuna capaz de controlar temporalmente la replicación del virus, ¿en qué consiste exactamente?
Es una vacuna terapéutica personalizada. Se prepara obteniendo células mononucleares de sangre periférica del paciente, que se convierten en células dendríticas en el laboratorio. Esta células dendríticas se pulsan en el laboratorio con virus autólogos (del propio paciente) que previamente se han inactivado con calor. Finalmente se reinyectan al paciente.
¿De qué manera actúa?
Estimula la inmunidad celular específica frente al virus del propio paciente.
¿Qué resultados se han obtenido? ¿Es capaz de curar al paciente?
El objetivo sería obtener una curación funcional. Esto no se ha logrado dado que en todos los pacientes se vio un rebrote de carga viral al retirar los antirretrovirales. No obstante, el rebrote fue unas 10 veces inferior al esperado. Con ello quedaba probado el concepto de que una vacuna terapéutica podría ser posible.
¿Combinada con otras vacunas o fármacos podría curar al paciente?
El prototipo que hemos utilizado se puede optimizar y, lógicamente, también se puede combinar con otros candidatos a vacunas terapéuticas. Estamos trabajando en esta línea.
¿Qué representa este avance científico?
Con esta vacuna terapéutica se consigue que el rebrote sea mucho menor que sin su uso. No puede sustituir los tratamientos antirretrovirales, pero sí supone un avance científico importante que nos indica dos aspectos: por un lado que una vacuna terapéutica podrá ser posible. Por otra parte, que ahora estamos mucho más cerca de conseguirlo que hace cinco o seis años.
¿Cuál es la manera más habitual de transmisión del VIH?
Por lo general, entra en el cuerpo humano a través de relaciones sexuales. El 95-98% de las transmisiones de VIH que se producen en el mundo son debido a relaciones sexuales no protegidas. El virus puede entrar en el organismo atravesando la mucosa vaginal en el caso de un hombre a una mujer; atravesando la mucosa del glande en el caso de una mujer a un hombre; o atravesando la mucosa del ano en los casos de relaciones anales. El virus atraviesa la mucosa, empieza a replicarse y acaba yendo hacia los ganglios linfáticos para luego diseminarse.
¿Se puede transmitir por sexo oral?
La probabilidad de transmisión es muy baja, si es que existe.
Si tuviéramos que poner una cifra, ¿cuál sería el riesgo de transmisión por vía sexual?
1 por 300. Cuando una persona está infectada y no está tratada y otra persona no está infectada, y no utilizan mecanismos de prevención como el preservativo, el riesgo es 1 por 300. Es relativamente bajo, pero hay un principio estadístico que a veces no resulta fácil de entender: 1 por 300 no quiere decir que una persona tenga 299 relaciones sexuales seguras y vaya a tocar en la 300, si no que la probabilidad es la misma en la primera relación, en la 40 o en la que hace 299.
El uso del preservativo, ¿en qué medida garantiza la protección frente al VIH y a otras ETS?
El preservativo protege frente al VIH y a otras ETS en más de un 90% si se utiliza y se utiliza bien.
¿En qué casos una persona que padezca una ETS es más vulnerable a contraer el VIH?
Cuando la persona tenga úlceras genitales (vaginal, peneana, anal, etc.), provocadas por cualquier motivo: por una ETS, por un traumatismo, etc. Es más vulnerable porque al virus le es más fácil atravesar la mucosa.
¿Una persona portadora del VIH/SIDA es más susceptible de padecer una ETS?
No es más susceptible, tiene las mismas probabilidades que cualquier otra persona. Lo que ocurre es que una persona que tiene VIH/SIDA, normalmente es una persona que no ha tomado demasiadas precauciones en sus relaciones sexuales, porque si no no tendría el VIH/SIDA. Existen estadísticas que señalan que las ETS son más frecuentes en las personas que tiene VIH/SIDA, esto es debido al estilo de vida. Si se corrige por el estilo de vida (tomar precauciones en las relaciones sexuales), la probabilidad es la misma.
¿La carga de VIH es mayor en aquellas personas que padecen alguna ETS?
No. La carga de VIH puede ser un poco mayor cuando hay una infección activa en general, sea una ETS, sea una gripe o que a la persona se le haya puesto una vacuna.
¿Por qué cada vez hay más infección por VIH?
Porque la prevención no ha funcionado bien hasta ahora. Para mejorar la prevención, a parte de los cambios de conducta y de los mecanismos de barrera como el preservativo, hay un objetivo a corto plazo que consistiría en identificar al máximo posibles de pacientes infectados y tratarlos, porque un paciente tratado es muy difícil que pueda transmitir la infección. A medio y largo plazo, el objetivo sería disponer de una vacuna preventiva como tenemos la vacuna de la polio, de la gripe, de la rubéola, la del VPH, etc.
¿Ayuda a romper con los estigmas el avance en los tratamientos?
Que los tratamientos funcionen es un hecho que ha contribuido mucho a mejorar este tema. La mayoría de la gente conoce a personas que son VIH positivas, que tienen que tomar una medicación y que tienen que hacerse unos controles médicos, pero que llevan una vida completamente normal y una buena calidad de vida. Esto es lo que más contribuye a normalizar las cosas: tener ejemplos cercanos a nosotros y ver que no pasa nada, que es una enfermedad como cualquier otra. Se debe seguir trabajando en esta vía, aunque sin minimizar el problema.
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